Se busca un estilo
original, otoñal, convincente
válido, transparente, multifacético
violento, enajenado y atiborrado.
Que lluevan montañas de árboles metonímicos
que la metáfora sea un hervidero de hormigas asesinas
y tras el llanto del Ser, del Hombre, y del Cielo
se formen arcoíris de palabras-hechos.
Que el estilo surja de la entraña misma del subsuelo
de la profundidad enmarañada y enraizada
y que los efluvios floten, languidecidos, en armónica danza.
Pero que al encontrarse uno con el otro,
—y al reconocerse uno en el otro—,
dupliquen sus fuerzas y aumenten el pulso
hasta que el choque fortuito las disperse
y envíe sus haces a los lugares más recónditos.
Tal vez ya lo ha encontrado, pero lo mejor es la búsqueda, si no....arriba la quietud insulsa y pobre.
ResponderEliminarLa búsqueda es la mejor parte porque las posibilidades son infinitas. Gracias por comentar
ResponderEliminarLorena, esto es GENIAL. Me gustó realmente mucho. Quiero más!
ResponderEliminarLlegué por accidente, estaba hablando con mi amiga cuando un mosquito se ha parado en la pantalla de mi móvil, echaré un vistazo a tu blog, [el mosquito ha muerto, lo he chafado]
ResponderEliminarPodéis entrar al blog cuando y cuanto gustéis, y todos tus comentarios serán bienvenidos.
ResponderEliminarEn la película Brazil, una mosca cambia la vida de un hombre, o de varios (exageraciones aparte). Nunca dudemos del poder de un insecto.
Gracias Prima, alegro que te haya gustado.
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