sábado, 20 de febrero de 2016

Una tarde en la pelu

Estoy en una peluquería. Tiempo real. Estoy en la recepción. Cebo mate amargo. Busco en Google algo para leer sobre Lacan. No me la creo. Bajo el libro Lacan para principiantes. Dos mujeres esperan para ponerse pestañas postizas. Se pegan pestañas postizas con un pegamento especial. Logran una mirada muy de los años 70, sin los alucinógenos. Pueden durar un mes si no se mojan, porque el pegamento se va con agua. La belleza les cuesta cada vez que se van a bañar. Dicen que es un viaje de ida, una vez que te las ponés te las querés poner siempre. Yo les digo: a mi no me durarían un día. No porque no me guste ese efecto setentoso, sino porque no me resistiría a un buen chorro de agua en la cara. O a un poco de lluvia si salgo olvidándome el paraguas. No me imagino corriendo de la lluvia a tomar un taxi diciendo ¡No, mis pestañas! La belleza cuesta más de lo que se imagina. No solamente plata. Una mina puede pasar 8 horas en la peluquería para cambiar de look.
Una tiene ruleros enormes puestos. Quiere lograr un peinado con volumen. Raro, porque casi todas quieren tener el pelo lacio, lo más lacio posible. Y rubio. Las del pelo rubio, se tiñen tres o cuatro veces hasta lograr el rubio perfecto, ese que dentro de un mes va a tener asomando raíces morenas. Arrancan con unos reflejos y al poco tiempo quieren un rubio platino. Y después del rubio otros reflejos, porque lo quieren cada vez más y más claro.
Hay minas que se lavan el pelo sólo en la peluquería. Van dos o tres veces por semana. Así tienen un peinado de peluquería todos los días. Tampoco dejan correr un buen chorro de agua en sus cabezas cuando se bañan. O lo hacen media hora antes de ir a la peluquería. Me imagino ese trayecto de 15 minutos, los únicos 15 minutos que están despeinadas. Imagino que preferirían tener los vidrios del auto polarizados. O teletransportarse en un segundo a la peluquería. De todas maneras, esperar por un buen lavado de cabeza con masaje incluido, vale la pena. Observo sus caras, como disfrutan ese momento. Cierran los ojos y casi se duermen. A mi me encanta que me laven el pelo. No voy a citar esa peli, o va a parecer que me la paso mirando pelis. Mejor sí, África mía. A buen entendedor...
En la pelu hubo una crisis el mes de enero. Casi un mes sin peluquería. Corridas para repasar el color antes de las temidas vacaciones. Algunas se resignaron a tener el pelo para la mierda las dos semanas que impere la soberanía del mar. Habían podido sobrevivir a las piletas con cloro. Resistirse a ellas en pos del peinado. Pero cruzar la frontera para evitar el mar, imposible! La familia no lo permitiría.
A veces jodemos con que voy a escribir una novela contando las historias que escucho de las clientas. Lo cierto es que todo lo que escribo tiene algo de biográfico o autobiográfico, o nace de alguna frase que le escucho decir a alguien al pasar. Imagino la historia detrás de la frase. La historia detrás de una expresión determinada. La historia detrás de la novela que estoy leyendo. ¿Por qué se le habrá ocurrido escribir eso?
Tiempo real, tengo que interrumpir este post casi sin corregirlo. Tal vez este blog no esté muerto aún.




lunes, 20 de julio de 2015

The screwfly solution


Hace mucho, cuando recién nacía este blog, escribí algo que sonaba "feminista" en un post, y agregué que no quería meterme en esa línea. Lo que no quería era hablar de temas "femeninos" y ser por eso tildada de feminista. No soy feminista. No creo en la igualdad de los sexos, como tampoco creo que exista la igualdad en ningún sentido. Somos distintos. No se si todo se resuelve "celebrando la diferencia". Pienso en la propuesta del carnaval, en el que todo es distinto y todo es lo mismo. La diferencia no existe porque todo es diferencia. El discurso de las minorías es falso porque todos somos "minoría". 
¿Qué es Internet? Le hice esta pregunta, como juego, a varias personas. Algunas creen que hay algo llamado Internet que existe en una especie de nube sin una existencia "concreta" o "material" en ninguna parte. Esto no tiene nada que ver con lo que venía diciendo antes, es lo que quedó de un párrafo que suprimí casi por completo. Es tan irrelevante para lo que venía diciendo y lo que voy a decir después que decidí dejarlo.
Crecí en una familia machista. Hay resabios que quedan, imperceptibles. Por ejemplo: muchas veces elegí como protagonista de mis cuentos a hombres, porque creía que así me acercaba a una cierta "neutralidad". Ya no lo pienso así. La neutralidad es imposible. Tampoco importa demasiado cuando no se piensan los personajes como estereotipos.
Tuve la suerte de no conocer muchos hombres machistas y, mucho menos, parejas machistas. Uno de esos hombres que conocí, nada machista, me recomendó un cortometraje, The screwfly solution, basado en un cuento de ciencia ficción de Racoona Sheldon (traducido como "El eslabón débil", sí, malísimo). El mediometraje resultó más de terror que de ciencia ficción. Pertenece a la segunda temporada de la serie Masters of horror. De la serie y de los que vi, fue de los que más me impactó. Lo voy a reseñar un poco:
Un virus provoca que los hombres empiecen a matar a las mujeres. Las feromonas femeninas, en lugar de erotizarlos, les despiertan una agresividad asesina. Matan a casi todas las mujeres, empezando por las de su familia. Los hombres no son conscientes de que están provocando el fin del mundo, porque el virus les borró la sexualidad de la cabeza. Se hace imposible que un hombre y una mujer tengan sexo. Es un virus que afecta a sus cuerpos y a sus mentes. Los hombres encuentran la justificación de los asesinatos en motivos religiosos que se "implantan" en ellos en virtud de ese virus. Todo empieza cuando los humanos deciden eliminar a una especie de mosca. Parece que la naturaleza quiere vengarse de ello.
La autora, que escribió este cuento con seudónimo masculino, era también psicóloga. Practicó la eutanasia con su marido y luego se suicidó. Ambos tenían enfermedades incurables.
Leyendo blogs y comentarios que algunos hombres hicieron sobre el mediometraje o el cuento, encontré que a varios les "asustó" o les pareció "terrorífico" y me pregunto si es casualidad o hay una razón detrás del miedo. Recordando un poco la primera sensación que me dejó el mediometraje, fue de perplejidad, asombro, y cierto rechazo ¿miedo? tal vez un poco, pero mezclado con la perplejidad de algo no digerido. 
Me pasa con ciertas películas o libros que leo. En como que me dejan en estado de shock, no se qué decir o qué pensar. Tiene que pasar un tiempo como de reacomodamiento. Es evidente que vivimos formando y reformando esquemas de pensamiento, y tenemos una tendencia a la estabilidad. Pero es imposible estabilizar una manera de ver el mundo si todo el tiempo sumamos experiencia o información nueva. Cuando lo cerebros envejecen ya no saben que hacer con la información nueva y se "estabilizan". La vejez sería eso, la imposibilidad cambiar, de repensar. No se bien de qué estoy hablando. Voy a hacer una comparación como las que están de moda. Los sistemas operativos suman actualizaciones hasta el punto en que ya no pueden hacerlo más y deben volver a instalarse. Algunos programas ya no son compatibles con ellos. Incluso para los que se siguen actualizando, ciertos programas resultan un problema y los sistemas operativos necesitan realizar modificaciones o instalar otros programas que los ayuden a lidiar con ese nuevo programa. Ajustarse. Reajustarse. Habilitar nuevas conexiones neuronales. 
Creo que de todos los apocalipsis que se han inventado, este es uno de los más terroríficos. No hay bombas nucleares de por medio. Se empieza por alterar el equilibrio biológico de forma irresponsable para favorecer a nuestros cultivos. Continúa en nuestros hogares, alterando un equilibrio que no tiene vuelta atrás para la especie. Y sin que seamos conscientes de ello.


domingo, 19 de julio de 2015

Cuestionario Proust- Algunas respuestas

Como me gustó mucho que se engancharan a responder el cuestionario, subo las respuestas que dejaron en los comentarios de la entrada anterior. Gracias por compartirlas! Igual todo el que quiera subir sus respuestas está más que invitado a hacerlo.

No tenemos 10 años pero podemos pensar como si los tuvieramos.


Señor Potoca (10 años)
El rasgo principal de tu carácter: LOS BERRINCHES.
La cualidad que prefiero en un hombre FUERZA PARA HACERME UPA Y COCOCHO.
La cualidad que prefiero en una mujer QUE SEPA COCINAR RICO.
Lo que más aprecio de mis amigos QUE ME ELIJAN PARA SU EQUIPO DE FUTBOL.
Mi principal defecto NO SE PICAR LA PELOTA PARA JUGAR BASQUET.
Mi ocupación preferida PINTAR CON FIBRAS.
Mi sueño de felicidad SUBIRME A UN FORMULA 1.
¿Cuál sería mi mayor desgracia? HACER EL SERVICIO MILITAR.
El país en el que me gustaría vivir NO HABRIA SABIDO QUE CONTESTAR A LOS 10 AÑOS.
El color que prefiero ROJO
La flor que me gusta EL CLAVEL
El ave que prefiero EL CANARIO
Mis autores favoritos en prosa JULIO VERNE 
Mis poetas favoritos NO ME GUSTA LA POESIA
Mis héroes de la ficción EL HOMBRE ARAÑA
Mis heroinas favoritas de la ficción LA MUJER MARAVILLA
Mis compositores preferidos CARLITOS BALÁ
Mis pintores favoritos EN MI CASA HABIA UNA REPRODUCCION DE RAMON CASAS QUE ME GUSTABA MUCHO.
Mis héroes de la vida real KEMPES
Mis heroinas de la historia LA ESPOSA DEL GENERAL SAN MARTIN ERA LA UNICA QUE CONOCIA POR AQUEL ENTONCES, JA JA.
Mis nombres favoritos ALEJANDRO
Lo que odio sobre todo A UN COMPAÑERO QUE SE LLAMABA WALTER
Personajes de la historia que más desprecio CAIN PORQUE MATÓ A SU HERMANO
El hecho militar que más admiro LA BATALLA DE SAN LORENZO (Y SU MARCHITA)
La reforma que me parece más importante CUANDO NOS MUDAMOS A UNA CASA MAS GRANDE.
Como me gustaría morir DURMIENDO.
Estado actual de mi espíritu FELIZMENTE CURIOSO.
Faltas que me inspiran la mayor indulgencia EL QUE COPIA PORQUE ES BURRO.
Mi consejo CUANDO TE TIRES UN PEDO NO CORRAS, PORQUE EL PEDO TE SIGUE.


MATEO (10 AÑOS) DIXIT:

El rasgo principal de tu carácter. MAÑOSO
La cualidad que prefiero en un hombre. QUE CONSTRUYA COSAS
La cualidad que prefiero en una mujer. QUE JUEGUE CONMIGO
Lo que más aprecio de mis amigos. QUE SEAN SUMISOS
Mi principal defecto. SER MAÑOSO
Mi ocupación preferida. JUGAR CON IS LADRILLOS E INCENDIAR COSAS
Mi sueño de felicidad. QUEDARME SOLO A LA SIESTA CON CIERTA RUBIA
¿Cuál sería mi mayor desgracia?. NO SÉ, LA MUERTE DE MIS VIEJOS SUPONGO
El país en el que me gustaría vivir. EGIPTO
El color que prefiero. VERDE
La flor que me gusta. NO ME GUSTABAN LAS FLORES
El ave que prefiero. EL HORNERO
Mis autores favoritos en prosa. QUIEN QUIERA QUE HAYA ESCRITO "EL PIRATA GARRAPATA"
Mis poetas favoritos. BENEDETTI (SI, ERA UN NIÑO CURSI)
Mis héroes de la ficción. TIO RICO
Mis heroinas favoritas de la ficción. TORMENTA DE LOS X-MEN
Mis compositores preferidos. MARIA ELENA WALSH Y PROBABLEMENTE RATA BLANCA
Mis pintores favoritos. MONDRIAN PERO NO SABIA QUE ERA MONDRIAN
Mis héroes de la vida real. VIVOS NINGUNO. MUERTO YURI GAGARIN O RAMSES II, ESTE ÚLTIMO PORQUE HABÍA LEÍDO QUE TUVO CIENTOS DE ESPOSAS E HIJOS Y YO ERA UN NIÑO LIBIDINOSO
Mis heroinas de la historia. LA MADRE TERESA PORQUE MI VIEJO HABLABA MUCHO DE ELLA
Mis nombres favoritos. IGNACIO
Lo que odio sobre todo. TENER QUE JUGAR AL FUTBOL Y EL PELOTUDO DE ACÁ A LA VUELTA
Personajes de la historia que más desprecio. SARMIENTO
El hecho militar que más admiro. LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL
La reforma que me parece más importante. LA REFORMA DEL COMEDOR GRANDE PARA HACERLE LA PIEZA A MI FUTURA HERMANA
Como me gustaría morir. DURMIENDO Y DE RE VIEJO
Estado actual de mi espíritu. SOLITARIO, CURIOSO Y OBSESIVAMENTE CONCENTRADO EN LO QUE ME GUSTA
Faltas que me inspiran la mayor indulgencia. EL GORDO QUE NO LE SALÍAN LAS COSAS DE GIMNASIA
Mi consejo o lema. QUIERO UN HERMANO/A (YA EN DECLIVE ANTE LA INMINENCIA DE LA MISMA)

MATEO (29 AÑOS) DIXIT:

El rasgo principal de tu carácter. MI CAPACIDAD LÚDICA Y MI FALTA DE VERGÜENZA
La cualidad que prefiero en un hombre. QUE SEPA CONVERSAR
La cualidad que prefiero en una mujer. QUE SEPA JUGAR Y SE RIA MUCHO (PORQUE GENERALMENTE YA SABEN CONVERSAR)
Lo que más aprecio de mis amigos. QUE NO ME TOMEN EN SERIO A LA VEZ QUE ME TOMEN EN SERIO
Mi principal defecto. SOY MUY IRASCIBLE E INTOLERANTE
Mi ocupación preferida. CORRER Y LEER
Mi sueño de felicidad. UNA CABAÑA EN EL MEDIO DE LA MONTAÑA Y SUFICIENTE DINERO COMO PARA, SIN SER RICO, TAMPOCO TENER QUE LABURAR
¿Cuál sería mi mayor desgracia?. SER MUY RICO
El país en el que me gustaría vivir. SI NO FUERA ARGENTINA, INDONESIA
El color que prefiero. CIERTOS TONOS DE NARANJA DE ATARDECER, AMARILLO TIPO TEMPLE, VERDE INGLÉS, ROJO AVEJENTADO DE MUEBLES PINTADOS HACE MUCHO
La flor que me gusta. TULIPANES, ALGUNAS ORQUIDEAS
El ave que prefiero. TODAVIA EL HORNERO CAPAZ
Mis autores favoritos en prosa. ÉSTA ESTÁ MUY DIFICIL, NO JODAN
Mis poetas favoritos. GIRONDO, HUIDOBRO, OQUENDO DE AMAT, RIMBAUD Y UN PAR MAS
Mis héroes de la ficción. ODISEO LAERTIADA
Mis heroinas favoritas de la ficción. EMMA BOVARY
Mis compositores preferidos. BACH, IBSEN, ANDREW BIRD, QUÉ SÉ YO
Mis pintores favoritos. MUY DIFÍCIL TAMBIÉN, MEJOR NO
Mis héroes de la vida real. UNO VIVO NO SE ME OCURRE
Mis heroinas de la historia. LA SALOMÉ BÍBLICA QUE PIDIÓ LA CABEZA DE JUAN BAUTISTA Y SE LA DIERON NOMÁS
Mis nombres favoritos. MATEO
Lo que odio sobre todo. LA CAMPAÑA ELECTORAL
Personajes de la historia que más desprecio. QUÉ SÉ YO, HAY MUCHO BOLUDO
El hecho militar que más admiro. QUÉ ME CALIENTA... AH SI! EL BOMBARDEO CON V-2 A LONDRES
La reforma que me parece más importante. QUE LEGALICEN EL PORRO, EL ABORTO Y LA EUTANASIA ASÍ PUEDO DEJAR DE SER PROGRESISTA DE UNA VEZ POR TODAS Y TERMINAR MIS DÍAS COMO UN FELIZ VIEJO CONSERVADOR.
Como me gustaría morir. DE MUY PERO MUY PERO MUY VIEJO HACIENDOME UNA EUTANASIA PORQUE ME DUELE MUCHO LA PRÓSTATA
Estado actual de mi espíritu. ALEGRE Y CÍNICO
Faltas que me inspiran la mayor indulgencia. LOS QUE MATAN A ALGUIEN SIN QUERER
Mi consejo o lema. "NO ME RINDO ANTE EL FRAGOR DISCIPLINARIO DE MI AUTOESTIMA DEFORME".




LORENA (entre 8 y 10 años aprox.)

1.- ¿Cuál es su mayor temor? Quedarme sola en casa
2.- El principal rasgo de su carácter. Mi curiosidad
3.- La cualidad que prefiere en los hombres. Que sean buenos
4.- La cualidad que prefiere en las mujeres. Que sean buenas
5.- Lo que aprecia más en sus amigos. Que jueguen sin hacer trampa
6.- Su principal defecto. La timidez
7.- Su ocupación favorita. Jugar con mis hermanos
8.- Su idea de la felicidad completa. La piecita donde tenemos los juguetes. Trepar el árbol enorme que tengo en el patio
9.- ¿Cuál sería su mayor desdicha? Quedarme en casa todo el verano (no ha cambiado mucho esto. La diferencia es que nos quedamos muuchos veranos en casa cuando era chica. Se debe haber complicado sacar a pasear a seis niños)
10.- Si no fuese usted mismo ¿quién le gustaría ser? Quiero ser bailarina o cantante
11.- ¿Dónde le gustaría vivir? En Egipto
12.- Su color preferido Fucsia
13.- La flor que más le gusta. El jazmín (era la flor preferida de mi abuela y siempre teníamos algunos perfumando la casa).
14.- El pájaro que prefiere. El gorrión
15.- Sus autores favoritos en prosa. Los que escribieron Caperucita, Pulgarcito, Blancanieves y otros más. Los que escriben en Billiken y Anteojito y en la biblia ilustrada para niños (que venía con alguna de esas dos revistas).
16.- Sus poetas preferidos. Me hicieron leer una poesía pero no me acuerdo cómo se llama la escritora.
17.- Sus héroes en la ficción. Himan
18.- Sus heroínas de ficción favoritas. Shira
19.- Sus compositores preferidos. Madonna
20.- Sus pintores favoritos. No conozco ninguno
21.- Mi héroe de la vida real. Mi papá
22.- Mi heroína favorita en la vida real. Mi mamá y mi abuela
23.- El hecho histórico más deplorable. Cuando se fue Alfonsín y los australes no me sirvieron más. Los saqueos (sí, sí, lo recuerdo! Un paquete de azúcar valía 1 austral a la mañana y 7 a la tarde. Tenía unos poquitos australes que no llegué a cambiar o que no me cambiaron porque no valían nada. La gente salía de los negocios con cajas de mercadería. Muchos, no pocos, saqueaban).
24.- La comida y bebida que más me gustan. Hamburguesas, papas fritas, helado y gaseosa de naranja.
25.- Mis nombres favoritos. Cristina y Elisabet (eran los nombres que usabamos con mis hermanas para jugar)
26.- Lo que detesto por encima de todo. Cuando los chicos quieren jugar a un juego y solo a ese juego y no me dejan elegir a otro juego.
27.- El hecho militar que más admiro. Ninguno
28.- La reforma o cambio social más admirable. No se
29.- El don de la naturaleza que quisiera poseer. Volar!
30.- Cómo quisiera morir. No quiero morir
31.- El estado actual de mi espíritu. Bien, contenta.
32.- La falta que me inspira más indulgencia. Que se caigan
33.- Mi lema. mmmm qué es eso?



LORENA (alrededor de los 30)

El rasgo principal de tu carácter. La volubilidad (alguien me lo dijo)
La cualidad que prefiero en un hombre. La inteligencia, la creatividad y la sensibilidad, las tres por igual.
La cualidad que prefiero en una mujer. La inteligencia, la creatividad y la cordura.
Lo que más aprecio de mis amigos. Que sean divertidos y/o ingeniosos. El buen humor.
Mi principal defecto. La timidez
Mi ocupación preferida. Escuchar música, leer, escribir, caminar y muchas más
Mi sueño de felicidad. Vivir viajando. Escribir un lindo libro de poesía.
¿Cuál sería mi mayor desgracia?. Morir joven. No tener hijos.
El país en el que me gustaría vivir. Todos y ninguno. 
El color que prefiero. Verde y de vez en cuando rojo 
La flor que me gusta. Los jazmines 
El ave que prefiero. Me gustan todas, por algo mi blog se llama como se llama.
Mis autores favoritos en prosa. Acá estoy complicada como Mateo. Pongo algunos: Alejo Carpentier, Virginia Woolf, Saer, Borges, Dostoyevski, Poe, etc, etc
Mis poetas favoritos. Vallejo, Girondo, Huidobro, Juana Inés de la Cruz, porque son los que más releí (lo mismo con los autores que elegí para prosa)
Mis héroes de la ficción. No se me ocurre uno ahora. Dejame que lo piense un poco más...
Mis heroinas favoritas de la ficción. Medea y Casandra

Mis compositores preferidos.Beethoven y Chopin.
Mis pintores favoritos. Dalí, Frida Kahlo, Xul Solar (también, porque siempre vuelvo a ellos)
Mis héroes de la vida real.   No tengo, aunque admiro a todo aquel que tenga una pasión y se desviva por ella.
Mis heroinas de la historia. Juana de Arco, Ana Bolena puede ser también.
Mis nombres favoritos. Olivia, Juana, Pilar
Lo que odio sobre todo. La mentira 
Personajes de la historia que más desprecio. Todo dictador y/o conquistador.
El hecho militar que más admiro. Ninguno
La reforma que me parece más importante. La declaración de los derechos humanos, si alguna vez se cumple
Como me gustaría morir. Muy vieja, y que sea como dormir
Estado actual de mi espíritu. Volátil, infantil, expectante
Faltas que me inspiran la mayor indulgencia. La torpeza
Mi consejo o lema. Nunca sigas ningún consejo o lema (ya sé, muy fácil, pero no se me ocurrió nada mejor)

jueves, 7 de mayo de 2015

Cuestionario Proust

No es algo muy original, muchos blogs tienen alguno propio o ajeno. El año pasado respondí uno a un estudiante de cine que intentaba delinear un personaje a partir de las respuestas a ese cuestionario. No me parece fácil responder esas preguntas, hay que conocerse a uno mismo de una manera muy consciente. Si no es fácil para una persona de carne y hueso, menos lo es para un personaje ¿Cuánto tenemos que conocer a un personaje para responder un cuestionario así? Aunque al personaje lo hayamos parido nosotros mismos.
Hoy subo las preguntas e invito a los que quieran a contestarlo y dejarlo en las respuestas, cuando quieran y como quieran. Anónimos también son bien recibidos.Y si no quieren no importa. Yo lo voy a subir igual cuando lo termine. Este tipo de cuestionario me hace acordar a unos cuadernos que hacían circular mis compañeras de la secundarias por todo el salón, para que lo respondiera todo el curso. Me gustaría encontrar uno de esos cuadernos alguna vez, para sorprenderme y horrorizarme.

Este es el cuestionario que respondió Proust a los 21 años según las fuentes nada fidelignas de internet:

El rasgo principal de tu carácter.
La cualidad que prefiero en un hombre.
La cualidad que prefiero en una mujer.
Lo que más aprecio de mis amigos.
Mi principal defecto.
Mi ocupación preferida.
Mi sueño de felicidad.
¿Cuál sería mi mayor desgracia?.
El país en el que me gustaría vivir.
El color que prefiero.
La flor que me gusta.
El ave que prefiero.
Mis autores favoritos en prosa.
Mis poetas favoritos.
Mis héroes de la ficción.
Mis heroinas favoritas de la ficción.
Mis compositores preferidos.
Mis pintores favoritos.
Mis héroes de la vida real.
Mis heroinas de la historia.
Mis nombres favoritos.
Lo que odio sobre todo.
Personajes de la historia que más desprecio.
El hecho militar que más admiro.
La reforma que me parece más importante.
Como me gustaría morir.
Estado actual de mi espíritu.
Faltas que me inspiran la mayor indulgencia.
Mi consejo o lema.

lunes, 27 de abril de 2015

Plantas (porque en realidad no pensé el nombre)

Heredé de mi abuela el gusto por las plantas y el tejido crochet. Por el olor a pan casero en la cocina y las tortas fritas de grasa. Por las cosas hechas en casa, que no se pueden comprar en ningún lado. Mis hermanas también heredaron cosas de la abuela: una la cocina, otra la habilidad para limpiar a fondo, otra la meticulosidad y el orden, otra la costura, la mayoría el carácter de mierda o una combinación entre el carácter de mierda y un carácter más dulce. Así era mi abuela: una mujer dulce que si se enojaba era de temer. Pero tenía una debilidad: los hombres. Jamás usó pantalones. La palabra de un hombre ( y su voluntad) era palabra santa. Esto, por suerte, ninguna de mis hermanas heredó.
Si nos uniéramos las cuatro en un solo cuerpo seríamos la ama de casa perfecta, esa que mi abuela se esmeraba en hacer nacer en cada una. Pero nada. Las “chinitas de mierda” no querían saber nada con esa versión pasteurizada de la señora de falda a la rodilla, blusa abotonada hasta el cuello, enagua y una sonrisa de orgasmo recién experimentado al lado del lavarropas nuevo.  Sí, esas publicidades dan un  poco de miedo.
Durante mucho tiempo quise escribir una novela sobre mi abuela. Material hay de sobra. Una vez, enojada  con la gente que la rodeaba imaginé una novela titulada “La gallina de los huevos de oro”, en la que la gallina era mi abuela. Otras veces era una versión de La fuerza del cariño, y se necesitaban por lo menos diez películas para presentar a todos los personajes, entre hijos, nietos, hermanos, padrinos, compadres y comadres. Sería más la Comedia humana de Balzac que La fuerza del cariño. No había problemas de fertilidad ni en los abuelos, ni en los hijos, ni en los nietos. Tampoco en los compadres y comadres. Mi abuela tendría incluso un origen casi mítico: hija de un matrimonio ilegítimo, nunca supo quienes eran sus padres, aunque sospechaba que vivía con ellos en la misma casa, en la que ella trabajaba desde niña haciendo tareas de campo como ordeñar vacas y degollar pollos. Tenía el apellido de su “madrina”, la mujer que la había cuidado desde pequeña. El apellido de su padre era Cisneros: nunca faltó el que la asociara con el virrey. A ella le gustaba creerlo, sin saber por qué.  A los 18 años obtuvo otro apellido, el de su marido italiano, que hablaba torpemente el español. El tano le mostró que en su casa no faltaba nada, excepto ella (frase robada). Y ella aceptó. Y la llenó de hijos.
Esa sería la sinopsis del primer capítulo.
En las casas donde vivimos con mi abuela siempre había plantas, jardín y patio. Tal vez trataba de llevar el campo a la ciudad. Rosales, limoneros, árboles de ciruela, mandarina, higos, jazmines, laureles, hortensias, papas, tomates, pimientos. El árbol de ciruela era saqueado a menudo por vecinos y paseantes no identificados. El árbol se caía de tantas ciruelas que daba, comíamos tantas ciruelas que nos dolía la panza. Algunos le pedían a mi abuela las ciruelas, que se asomaban tras un alto tapial, y ella les daba con gusto. Otros la entretenían con preguntas y chismes mientras alguno se metía a robar. Es que a ella siempre le gustó charlar. En otra casa teníamos un limonero que nunca había sido podado y se metía en la casa de al lado, que estaba vacía. Los vecinos y paseantes no identificados se metían en la casa abandonada y se llevaban sus bolsas de limones. Nunca nos pusimos a venderlos, aunque a esa edad nos hubiera venido bien algo de plata para salir el fin de semana. Pero jamás tuve inteligencia para hacer plata.
El limonero daba limones del tamaño de pomelos. Los de la vecina de al lado (del otro lado) eran chiquitos, pero nunca nadie hubiera dicho que los limones de esa casa eran chiquitos, como nadie hubiera dicho que en mi casa los limones eran grandes como pomelos.
Mi abuela, que quería sacarnos buenas amas de casa y esposas diligentes, madres abnegadas y mujeres de rodete, me dijo, cerca de sus últimos años de vida “no te casés, nena ¿para qué vas a renegar con un marido, con hijos? Disfrutá de la vida, estudiá, así como vos querés". Yo le decía que nunca iba  casarme y que faltaba mucho para que le diera nietos. En el momento sentí una alegría enorme, como si hubiera triunfado. Por fin me había dado la razón. Y al rato una tristeza igual de enorme. Mi abuela había renegado de su vida, parecía que se había rendido. No tenía sentido hacer escarpines para los hijos, pastelitos a los nietos y fideos amasados al marido. Ni esperarlos con la comida calentita y la mesa puesta. O plancharle la camisa y coser los botones flojos. Todo lo que ella hacía y había hecho había dejado de tener la menor importancia frente a la supuesta libertad de no casarse.
Me hubiera gustado decirle a mi abuela que las mujeres no tienen por qué renunciar al hogar para ser "libres", que no es lo mismo hacer las cosas por gusto que por abnegación o sumisión. Que no hay nada de malo en casarse, tener hijos y tejerles escarpines. La libertad está en la elección, en el hecho de elegir. Y es una elección totalmente válida que una mina quiera quedarse en su casa criando a sus hijos, si es lo que realmente quiere. También un hombre puede elegir quedarse en la casa con los hijos si es lo que quiere. "Las cosas son así", "no queda otra" y frases de ese estilo son detestables. No creo que esta sea una opinión conservadora, sino al contrario. Ya me dirán que opinan...
 Tal vez esa frase de mi abuela tuvo sentido para ella en esos segundos en que lo dijo.  Tal vez sólo lo dijo para complacerme, aunque sonaron ciertas. Me hubiera gustado tener esas palabras que no le dije -pero no las sabía.



jueves, 10 de julio de 2014

Ginepsicólogo

Nunca hice terapia, de ningún tipo. Tal vez llame la atención, tal vez no. Pero lo cierto es que me da curiosidad acostarme en un diván y divagar, soltar las ideas sin filtro (divangar?). Lo crucial es la confidencialidad del que escucha, para que uno pueda dejarse ir sin filtro -en la medida de lo posible. El que escucha va a jugar un poco con nuestra cabeza y va a tratar de llamarnos la atención sobre esos huecos, sinsentidos, ausencias, contradicciones, etc. que escupimos sin darnos cuenta. Nos va a nutrir de razones obvias, cuya obviedad está siempre en el anverso de lo que vemos. Por eso (y porque reconozco que tengo ciertos temas psicológicos que tratar) saqué turno con la psicóloga que tenía por mi obra social anterior (mi anterior obra social fantasma). Fui a la primera entrevista pero algo no me gustó: se refirió a mi en tercera persona (si Lorena viene a hacer terapia es porque Lorena se da cuenta de que tiene un problema que vamos a tratar de resolver si se puede) y luego apeló a la importancia de mi constancia para resolver esos temitas si se puede. Me dio un sobreturno para otro día a la misma hora, es decir para otra entrevista de 15 minutos. Si la idea era probar mi constancia...no se pudo!
Pero eso no era lo que quería contar en este diario de navegación informatizado de carácter púbico, digo público. En realidad quería contarles sobre mi ginecólogo (digo "mi" ginecólogo aunque solo tuve una consulta con él). No se dan un idea de cómo me divierte muchas veces escribir en este blog...De entrada algo estaba fuera de lugar, como descolocado. La paciente anterior había estado demasiado tiempo en el consultorio. Imaginé que las noticias no eran buenas y había que dar muchas explicaciones. Por fin entré. Me preguntó mi edad e inmediatamente si tengo hijos. -No tengo. Entonces me recomendó que pensara en la posibilidad de tener uno a los treinta y cinco años o un poco antes, pero no mucho después. Esto es normal en una consulta con un ginecólogo, también que te recomienden usar preservativo cualquiera sea tu edad ante el peligro de que un individuo se aproveche de tu  inocencia. Hasta acá se trataba de una extravagancia dentro de los parámetros de la normalidad. Las siguientes preguntas fueron a qué me dedicaba, de qué trabajaba, qué estudiaba. Puso en la historia clínica, al lado de mi nombre "estudiante de letras". Citó algo de Descartes que no entendí. Continuó con una serie interminable de preguntas a las que yo respondía de manera muy escueta: ¿fumas? ¿tomás alcohol? ¿dormís bien? ¿te ponés mal y te dan ganas de llorar de la nada? ¿te angustiás?¿tenés novio? ¿qué hace tu novio? ¿vivís con él? ¿con quién vivís? ¿te llevás bien con tus hermanos?¿fumás? ¿tomás? ¿dormís bien? ¿tenés sexo? ¿tenés ganas de tener sexo? (en general, no con él, aclaro por las dudas) ¿tenés orgasmos? ¿te incómoda mi persona? ¿hay algo en mí que te desagrade? (¿además de la infinidad de preguntas que no tienen nada que ver con mi consulta ginecológica?) ¿salís? ¿te gusta salir? ¿hacen una fiesta para festejar el cumple de tu hermano? ¿te reís? (me reí en ese momento). ¿Qué es lo que querés hacer de tu vida? ¿lo más importante que quieras hacer? Uyy con esa pregunta me mataste! No me la hacía hace mucho. Eeehh supongo que quiero escribir, me gusta escribir. ¿Qué escribís? Poesías y cuentos. ¿Poesías? ¿de qué se trata la última poesía que escribiste? De la maternidad...Luego de una breve pausa, Ehh no se, te noto deprimida, como que no estás disfrutando la vida a pleno, escribís sobre cosas que no viviste, como ser madre...Interrumpo, mi poesía no habla sobre el hecho de ser madre, sino sobre el deseo y el imperativo social de serlo. ¿Fumás? ¿tomás? ¿dormís bien? ¿tenés orgasmos? ¿me traés tu poesía la próxima vez que vengas? Sí, por supuesto, pero ¿a vos te interesa la psicología? Soy psicólogo y ginécologo. Para mi  no sos solamente un papanicolau (frase archivada en la memoria a largo plazo), sino que tenés tus historias, tu personalidad, etc, etc, etc.¿Son místicas tus poesías? Algunas, puede ser ¿Tienen que ver con la religión? Ciertas imágenes están inspiradas en el catolicismo. ¿Hablan del pecado? Sólo en un sentido poético ¿De la culpa? No, no, no creo en el pecado, pero algunas metáforas o imágenes están inspiradas de alguna manera en el catolicismo.¿Te gusta ser como sos? No del todo, me gustaría cambiar algunas cosas. ¿Qué pasa si yo saco la bufanda que guardaste en la carpeta? ¿Para qué harías eso? (Lo hace. La vuelvo a guardar). Porque de otra manera, como no ando con bolso, la perdería, por eso la guardo en la carpeta. ¿Tenés manías, obsesiones? Mmmm no, creo que tiene que ver con la ansiedad. Guardo la bufanda por ansiedad (y porque evidentemente quiero irme), no puedo estar mucho tiempo con las manos quietas (o nada de tiempo). Es decir, ante la obligación de quedarme acá sentada, necesito hacer alguna "escultura" con las cosas que tenés en la mesa. Siempre lo hice. Supongo que es ansiedad. La timidez es un problema de ansiedad, no? No quiso responder. Citó algo sobre destino de Borges: el azar y el destino son lo mismo. Todo depende de si uno cree o no en el destino, está diciendo que el destino no existe. Le gustó mi respuesta y dijo que ya estaba mejorando. Pero tengo que seguir pensando en eso para la próxima consulta ginecológica (aunque nunca tuve una primera) además de llevarle mi poesía. Total, ya habrá tiempo para el análisis médico...

P/D: Pensándolo mejor me quedo con la ginecóloga del barrio, la que me cruzo en el colectivo, la que no saludo, porque me causa cierto pavor que me reconozca. ¿Reconocerá a todas sus pacientes de la misma manera?

Epílogo: ¿Si me río seguido? No soy del tipo risueño, pero después de esta consulta estuve riéndome 15 cuadras camino a mi casa.

miércoles, 23 de abril de 2014

Seréis como dioses- Minirrelato


 Cuando Adán mordió la manzana, Eva gritó de horror. Confundido, porque el grito provenía tras de sí, volteó para ver a la Eva vestida que corría hacia él, mientras la Eva desnuda e incitante que tenía frente a sí desaparecía. La Eva asustada había visto a Adán desnudo bajo el árbol y ahora lo veía avergonzado, tratando de ocultarse. Fue la única vez que la sed les trajo el olor de un Oasis cercano.
 Llegaron a la conclusión de que la serpiente mordió la manzana primero, cuando todavía no había sido condenada a desplazarse arrastrándose por el suelo.