lunes, 20 de julio de 2015

The screwfly solution


Hace mucho, cuando recién nacía este blog, escribí algo que sonaba "feminista" en un post, y agregué que no quería meterme en esa línea. Lo que no quería era hablar de temas "femeninos" y ser por eso tildada de feminista. No soy feminista. No creo en la igualdad de los sexos, como tampoco creo que exista la igualdad en ningún sentido. Somos distintos. No se si todo se resuelve "celebrando la diferencia". Pienso en la propuesta del carnaval, en el que todo es distinto y todo es lo mismo. La diferencia no existe porque todo es diferencia. El discurso de las minorías es falso porque todos somos "minoría". 
¿Qué es Internet? Le hice esta pregunta, como juego, a varias personas. Algunas creen que hay algo llamado Internet que existe en una especie de nube sin una existencia "concreta" o "material" en ninguna parte. Esto no tiene nada que ver con lo que venía diciendo antes, es lo que quedó de un párrafo que suprimí casi por completo. Es tan irrelevante para lo que venía diciendo y lo que voy a decir después que decidí dejarlo.
Crecí en una familia machista. Hay resabios que quedan, imperceptibles. Por ejemplo: muchas veces elegí como protagonista de mis cuentos a hombres, porque creía que así me acercaba a una cierta "neutralidad". Ya no lo pienso así. La neutralidad es imposible. Tampoco importa demasiado cuando no se piensan los personajes como estereotipos.
Tuve la suerte de no conocer muchos hombres machistas y, mucho menos, parejas machistas. Uno de esos hombres que conocí, nada machista, me recomendó un cortometraje, The screwfly solution, basado en un cuento de ciencia ficción de Racoona Sheldon (traducido como "El eslabón débil", sí, malísimo). El mediometraje resultó más de terror que de ciencia ficción. Pertenece a la segunda temporada de la serie Masters of horror. De la serie y de los que vi, fue de los que más me impactó. Lo voy a reseñar un poco:
Un virus provoca que los hombres empiecen a matar a las mujeres. Las feromonas femeninas, en lugar de erotizarlos, les despiertan una agresividad asesina. Matan a casi todas las mujeres, empezando por las de su familia. Los hombres no son conscientes de que están provocando el fin del mundo, porque el virus les borró la sexualidad de la cabeza. Se hace imposible que un hombre y una mujer tengan sexo. Es un virus que afecta a sus cuerpos y a sus mentes. Los hombres encuentran la justificación de los asesinatos en motivos religiosos que se "implantan" en ellos en virtud de ese virus. Todo empieza cuando los humanos deciden eliminar a una especie de mosca. Parece que la naturaleza quiere vengarse de ello.
La autora, que escribió este cuento con seudónimo masculino, era también psicóloga. Practicó la eutanasia con su marido y luego se suicidó. Ambos tenían enfermedades incurables.
Leyendo blogs y comentarios que algunos hombres hicieron sobre el mediometraje o el cuento, encontré que a varios les "asustó" o les pareció "terrorífico" y me pregunto si es casualidad o hay una razón detrás del miedo. Recordando un poco la primera sensación que me dejó el mediometraje, fue de perplejidad, asombro, y cierto rechazo ¿miedo? tal vez un poco, pero mezclado con la perplejidad de algo no digerido. 
Me pasa con ciertas películas o libros que leo. En como que me dejan en estado de shock, no se qué decir o qué pensar. Tiene que pasar un tiempo como de reacomodamiento. Es evidente que vivimos formando y reformando esquemas de pensamiento, y tenemos una tendencia a la estabilidad. Pero es imposible estabilizar una manera de ver el mundo si todo el tiempo sumamos experiencia o información nueva. Cuando lo cerebros envejecen ya no saben que hacer con la información nueva y se "estabilizan". La vejez sería eso, la imposibilidad cambiar, de repensar. No se bien de qué estoy hablando. Voy a hacer una comparación como las que están de moda. Los sistemas operativos suman actualizaciones hasta el punto en que ya no pueden hacerlo más y deben volver a instalarse. Algunos programas ya no son compatibles con ellos. Incluso para los que se siguen actualizando, ciertos programas resultan un problema y los sistemas operativos necesitan realizar modificaciones o instalar otros programas que los ayuden a lidiar con ese nuevo programa. Ajustarse. Reajustarse. Habilitar nuevas conexiones neuronales. 
Creo que de todos los apocalipsis que se han inventado, este es uno de los más terroríficos. No hay bombas nucleares de por medio. Se empieza por alterar el equilibrio biológico de forma irresponsable para favorecer a nuestros cultivos. Continúa en nuestros hogares, alterando un equilibrio que no tiene vuelta atrás para la especie. Y sin que seamos conscientes de ello.


5 comentarios:

  1. La entropía, los científicos tratan de explicarlo a través de la entropía. Yo nunca la entendí, pero el equilibrio que no tiene vuelta atrás está matemáticamente justificado por la ciencia.

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  2. Yo tampoco entiendo demasiado, pero la idea de que se puede predecir la muerte del universo es escalofriante. En su momento me impactó mucho. Ahora pienso que nosotros vamos a matar al mundo antes de que lo haga el universo.
    Hace poco leí que hay especies de abejas en peligro de extinción. No se si es cierto o no, porque es una de las señales del apocalipsis católico...

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    1. Yo no creo que nos vaya a ser tan fácil matar al mundo. Tiene una capacidad impresionante de readaptarse.

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  3. ¡Qué buen texto!
    Y me gustaron tus reflexiones sobre la vejez y la información.

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  4. Y terribles los resabios casi imperceptibles de machismo. Como se internalizan sin que unx se dé cuenta. Que pensaras lo masculino como neutro o estándar.

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