lunes, 8 de julio de 2013

Post que sirve como excusa para publicar una cita de "Lolita" de Vladimir Nabokov

  Veo a las niñas de 11 años meterse en la pieza un segundo después del brillo en los ojos cuando se miran, dos segundos después de que la invitada cruza la puerta. Yo hacía lo mismo: tenía cosas importantísimas de que hablar con mi amiga, y que NADIE debía escuchar. Echar al hermano menor o a una madre charlatana era una parte molesta del proceso previo a quedarnos solas y hablar hasta que nos golpeaban la puerta para ofrecernos un vaso de chocolatada con vainillas. Me sentía de 40 años, con toda una vida que podía rememorar sin aburrimiento ni fastidio. Lo raro es que a medida que fue pasando el tiempo me sentí más y más pequeña, más y más vulnerable. A esa edad llegué a decirle a un chico que me gustaba, y el pobre casi se desmaya del susto. Mis hermanas me decían "Lolita", aunque no tenía nada que ver con el personaje (con la idea que se tiene en general del personaje), salvo las dos primeras letras del nombre.
  Hace poco leí Lolita, la novela de Nabokov. La prosa es inigualable, de esas que te extirpan las ganas de ponerte a escribir una novela, o un cuento, o un post, aunque también tiene sus puntos débiles, casi llegando al final, como si el aburrimiento del lector sirviera de anticipo al final, como si el autor quisiera demostrarte que las cosas se caen por su propio peso (demasiados moteles, demasiados). El final, por supuesto que ya no aburre. No quiero contar la novela, o contar lo menos posible, aunque creo que lo que voy a decir no es nuevo, incluso para los que no la leyeron.
  Por la misma época en que leí la novela entré a una especie de red social para lectores, donde cada uno puede hacerse un perfil con los libros que leyó, los que quiere leer, los que está leyendo, y puede opinar y leer opiniones de otros lectores sobre libros. No entré más de dos veces, la idea de volcar mis experiencias como lectora en una red social me pareció imposible, agotadora y agobiante. Probablemente vuelva a entrar...(no, realmente no!). La mayoría acordaba que el mayor mérito del autor de Lolita había sido lograr que el lector se congraciara con el personaje, con la "enfermedad" del personaje. Que el lector comprendiera la dimensión de la enfermedad del pobre pederasta...
  Y sí, la novela no funciona si el lector no se mete en la cabeza del personaje, si no llega a sentirse en algún momento Humbert Humbert. Llegué a preguntarme si podría reconocer a alguna nínfula cuando la viera. "Jodie Foster en Taxidriver", pensé. Entonces llegué a la conclusión de que debía internarme en otra lectura pronto... Pero la novela me quedó en el paladar, como las sílabas de la palabra Lolita en el paladar del narrador de la novela, con una especie de sabor no identificable del todo (los remito al primer párrafo del texto).
  El enigma de la novela es Lolita, no hay un narrador omnisciente que pudiera decirnos algo sobre ella, todo lo que sabemos es de boca de Humbert Humbert, que crea una Lolita a imagen y semejanza de sus oscuros deseos. Pero hay una escena que escapa de su filtro mucho más que otras:

(...) Avis se colgó del cuello de su padre y aplicó su boca a su oreja, lo cual tuvo como consecuencia que aquél abrazara, un tanto mecánicamente, a su regordete y bien desarrollado retoño, vi que la sonrisa de Lo perdía su brillo y se convertía en una sombra congelada de sí misma, y el cuchillo de postre se cayó de la mesa, y su mango de plata le dio un buen golpe en el tobillo a Lolita, que gimió, bajó la cabeza y, saltando a la pata coja, con el rostro afeado por esa muestra preparatoria que mantienen los niños hasta que se ponen a llorar de verdad, se marchó a la cocina, a donde la siguió para consolarla la buena de Avis, que tenía aquel papá tan rosado, tan gordo y tan maravilloso, y un hermano pequeño igual de regordete que ella, y una hermanita recién nacida, y un hogar, y dos perros sonrientes, mientras que Lolita no tenía nada.

O peor aún, tenía a Humbert Humbert...
"Lolita" es un sobrenombre que puede aplicarse a una adolescente que se "destapa" por primera vez. Es la imagen que quedó de este personaje, la "Lolita" hija de los pensamientos de Humbert Humbert. Yo me quedo con la imagen que se desprende de esta cita, una imagen que por supuesto vende mucho menos, aunque me dejé un sabor amargo en el paladar.

11 comentarios:

  1. Es una gran novela. En mi opinión, sin duda, es una historia de amor. Y que el amor nos puede degradar y nos puede convertir en seres despreciables, no es ninguna novedad...
    Tal vez la clave más importante de la historia esté al final de ese párrafo que copiaste. "Lolita no tenía nada", entonces la obsesiva necesidad de Humbert por llenar ese vacío, le da sentido a toda la novela.

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  2. Humbert Humbert no quería llenar el vacío de Lolita, sino su propio vacío. El vacío de Lolita no es un vacío que él pueda llenar, porque justamente lo que ella necesita es amor. Él reconoce esto en la novela, cuando se muestra arrepentido por haber hecho caso a sus sentimientos más bajos con ella. No leí la novela como una historia de amor, sino como una confesión (de hecho es así, pero tampoco solo eso) de un hombre asediado por sus propias perversiones. Quiere explicar los motivos de su crimen, y este sí podría decir que fue por amor, o por lo que él entiende por "amor". Lolita es un fantasma o un personaje delineado caprichosamente por el narrador-protagonista. Por eso algunos diálogos descolocan al lector. Y es imposible pensar que ese "amor" sea mutuo, aunque esto no es un requisito que deban cumplir las historias de amor ¿o sí? No sería una novela de amor sino una novela psicológica, y esto no la hace menos, sino todo lo contrario.

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    1. Sé que puede resultar polémico considerar a esta novela como una historia de amor, pero ¿que es el amor?... Creo que nadie puede responder a esa pregunta, y el que lo intente lo hará siempre desde su propia perspectiva -y desde su propio prejuicio-
      Podemos morir por amor, podemos matar por amor, podemos dañar a otra persona por amor, podemos intentar llenar nuestro propio vacío en nombre del amor... Todo es posible por amor...
      Creo que podemos limitarnos a observar, y creer que el amor es eso que cada uno entiende por "amor"; o podemos juzgar, y creer que para el amor son indispensables ciertos "requisitos"...
      En fin, el amor también proviene de la psique -es psicológico-... Y justamente, lo "psicológico" incluye todas las posibilidades. (Todas, incluso aquellas que son fruto de una perversión)

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    2. No se si es polémico, muchos consideran a "Lolita" como una novela de amor, pero seguramente hay opiniones que hacen mucho ruido.
      Sobre qué es el amor, coincido con que cada uno puede tener su propia perspectiva, y/o la perspectiva de la sociedad en la que vive.
      No me parece que el amor sea la respuesta para todo ni la justificación para todo.
      No entiendo lo que decís sobre el amor como algo patológico o perverso. Supongo que mi visión es más idealizada. Creo que tenés opiniones sobre el amor que se contradicen entre sí. Esto da para mucho y voy a seguir en otro momento.
      Saludos!














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    3. Me recuerda a la discusión de los personajes de "¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?", de Carver. ¿Lo leyeron? Ahí, entre otras cosas, los personajes discuten sobre si matar por amor cuenta como amor.

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  3. Iba a opinar, pero nomás vi la película y no alcanza.
    Muy bueno el post.
    Saludos!

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    1. Te recomiendo que la leas, es una de esas novelas que perduran en la memoria, y en mi caso, difícil de digerir.
      Te pego acá los primeros párrafos:
      "Lolita, luz de mi vida, fuego de mis entrañas. Pecado mío, alma mía. Lo-li-ta: la punta de la lengua emprende un viaje de tres pasos paladar abajo hasta apoyarse, en el tercero, en el borde de los dientes. Lo. Li. Ta.
      Era Lo, sencillamente Lo, por la mañana, cuando estaba derecha, con su metro cuarenta y ocho de estatura, sobre un pie enfundado en un calcetín. Era Lola cuando llevaba puestos los pantalones. Era Dolly en la escuela. Era Dolores cuando firmaba. Pero en mis brazos fue siempre Lolita.
      ¿Tuvo Lolita una precursora? Naturalmente que sí. En realidad, Lolita no hubiera podido existir para mí si un verano no hubiese amado a otra niña iniciática. En un principado junto al mar. ¿Cuándo? Aquel verano faltaban para que naciera Lolita casi tantos como los que yo tenía entonces. Pueden contar en que la prosa de los asesinos sea siempre elegante, vaya que lo sé.
      Señoras y señores del jurado, la prueba número uno es lo que los serafines, los mal informados e ingenuos ángeles de majestuosas alas, envidiaron. Contemplen esta maraña de espinas.”

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    2. Yo vi la película antes de leer la novela, dicen que es mejor hacer al revés...
      Pero es muy probable que después de leer la novela la película te desilusione, como me pasó con "Cumbres borrascosas" (1992). La película puede funcionar como una especie de "sinopsis" de la novela, y nunca al revés. La literatura llevada al cine es todo un tema, de entrada es difícil que una película de dos horas te provoque lo mismo que una novela con la conviviste por lo menos unas semanas (dependiendo de tu velocidad de lectura). Además, son planos de la realidad completamente diferentes. Esas dos horas te podrían llevar a otra dimensión, pero no fue el caso de la Lolita que vi (la de Adrian Lyne, con Jeremy Irons), aunque las actuaciones eran muy buenas, en especial la de Dominique Swain, la actriz que interpretaba a Lolita.
      Con Lolita me pasó que la película me había contado prácticamente toda la trama y le había puesto "caras" a los personajes. De entrada me encargué de eliminar lo más que pude esas caras, aunque creo que lo máximo que logré fue una "mezcla".

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  4. No recordaba esa escena de la novela, la que transcribís en el post. Es triste, sí.
    Yo también leí la novela luego de haber visto la película. Es más, me decidí a leer la novela porque me gustó la película. Y me encontré con algo distinto. Y mejor.
    Me parece que en la película el personaje de Lolita parece más grande de edad que en la novela. Y eso cambia todo. Y en la película, creo recordar, parece que ella tiene un rol más activo en la relación. Casi pareciera, de a ratos, que ella lo seduce a él.
    En la novela, queda claro que, de a ratos, él le hace creer a ella que ella está dominando la situación. Hay una escena, vos que la leíste hace poco la tendrás más fresca que yo, en la que él finge no entender que ella le está sugiriendo tener sexo para que ella crea que le está enseñando algo a él. Creo que eso, esa dinámica de la relación abusador-abusado, se pierde en la película.

    ¡¿Qué pasó con el último post?! Me quedé con ganas de leerlo.
    Abrazo.
    Siempre es un gusto leerte.

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  5. La escena está en la película de Adrian Lyne, dura unos pocos minutos, igual que en la novela. Quiero decir que en la novela también se muestra de manera ambigua: puede entenderse que ella tiene un papel activo en la relación, o que esto forma parte de la dinámica abusador-abusado. Creo que al principio es un juego para ella (no hablemos de Electra) y que el narrador lo muestra así todo el tiempo. Pero también narra la vergüenza de ella y sus deseos de tener una vida "normal".
    El último post no era un post, es algo que copie y pegué y que iba a usar para escribir un post. Sin querer puse "publicar" en lugar de "guardar". No creo que escriba ese post por ahora. Era bastante aburrido y complejo.

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    1. Me resultaba interesante que hablaras de la cosificación.
      ¡Abrazo!

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